
Hay un río, mar frío, mar tibio, montañas, mucho sol, mucha lluvia, volcanes, terremotos, dibujos, corazones, sangre e idiomas sabrosones:
Vivimos la cuarta revolución latinoamericana. Según algunos pensadores del continente, es ahora cuando la historia pasa frente a nuestros ojos para convertirse en nuestra. Y no tan sólo eso: en este preciso precioso presente, muchísimas conciencias fértiles vuelven a germinar en racimos revolucionarios. El Comandante Che Guevara, José Martí, Simón Bolívar, Emiliano Zapata y muchos otros que entregaron la vida a las convicciones sociales, NO han muerto y ni el más feroz imperialismo podrá asesinar su valiente trabajo.
Siguiendo aquella tesis que oí en una gran sala iluminada y que anoté en mi cabeza con fuego verdeesperanza- rojosangre, Latinoamérica ha vivido 4 momentos de cambios estamentales importantes: la independencia (liderada por Simón Bolívar y San Martín), la Revolucion Mexicana (primera revolución contra la estupidez burgueza registrada en el siglo XX), la Revolución Cubana (tiñe al continente en luchas rebeldes y consecuencias de dictaduras fascistas) y, ahora mismo, la cuarta rEVOlución (quien le ponga un nombre histórico y pintoso, se lleva un regalo).
Esta cuarta revolución no se centra en la política económica. Es más, de alguna forma u otra, acepta intercambiar productos con ciertos enemigos* mientras esto no perjudique de forma alguna al pueblo y sí ayude a llevar adelante la emancipación del imperialismo, sin depender de extranjeros, valiéndose de lo que su tierra les brinda.
Lo que es del pueblo, del pueblo es y allí se queda. El pueblo es el que escoge: soberanía popular
Estas dos palabras tan escuchadas y repetidas en papeles académicos recién se puede decir que están siendo practicadas en unidad. Ahora es el tiempo donde el pueblo escoge de acuerdo a su cultura, de acuerdo a su forma de mirar la vida. Es tiempo para crear. Por primera vez, es el tiempo de la coherencia.
En Bolivia, hace sólo 2 años que legalizó la Hoja de Coca. A pesar de ser considerada la "Planta Sagrada" por el ochenta por ciento de la población, por primera vez, una hojita,utilizada milenariamente en aquel bello altiplano, es permitida con todas las de la ley en el único país donde se sigue considerando como algo fundamental. Es claro, sabemos, por primera vez en Bolivia el pueblo defiende a un Presidente indígena. Coherencia es lo que han conseguido.
En Venezuela, las manifestaciones de poder popular son claras y definen los pilares de esta revolución que tantos medios de comunicación y realeza imperialista han tallado de una farsa caricaturizada. Sin ir más lejos, el golpe de estado del 2002 fue prácticamente un fracaso militar pues dos días después del intento fascista por tomarse el gobierno, millones de venezolanos salieran a las calles sin miedo a recuperar los que les pertenecía: SU soberanía. Pedro Carmona, el militar que pudo ser homólogo a pinocho, tuvo casi ningún reconocimiento como presidente . SIn embargo, cabe destacar que uno de los pocos países que reconoció su mandato derechista fue Chile, bajo la presidencia de Ricardo- Cara de Gusano de Choclo- Lagos, pero esa es otra historia...
Por otro lado, para los que crean que Venezuela es una dictadura, pues, no se equivoquen. Recuerden que en el último referendum Chávez , por primera vez, perdió pues el pueblo cuando esmayoría tiene voz... ¿ Cuándo en nuestro larguirucho país hemos votado en Asamblea Popular lo que queremos mejorar?
Esto se debe a que los indígenas caribeños- a diferencia de los andinos- se caracterizan por poseer organizaciones horizontales, sin jerarquías ni poder. Al mezclar esta cultura con la de los esclavos africanos (pertenecientes a Cabo Verde y Guinea, más precisamente) que fueron traídos a esta parte de nuestro continente en tiempos donde los españoles hacían lo que querían, la cultura venezolana se constituyó en ayudas populares, en comunidades, en poblaciones donde todos se ayudan y en conjunto se escoge lo que se va a realizar. El Gobierno de Hugo Chávez, entonces, habla otra vez de coherencia cultural.
La historia de América del Sur siempre se ha querido callar,minimizar, obviar, contextualizar en la globalidad, ecplicar con argumentos europeos. Pero no. Los modelos europeos, los gringos, los asiáticos pues, realmente, dan lo mismo. Con energía, solidaridad, justicia, cultura, música y alegía: Es hora de hacer nuestra propia historia!
¡Vivimos una revolución latinoamericana!
PD: Y acá en Chile, los medios dicen que existe un "vació de poder" después del maravilloso Jarrazo con Agua que Música Sepúlveda le chantó a la ministra de educación. PLOP. Vela.
*(una mantequilla de maní en un supermercado surinamés debería estar allí sólo porque es, para algunos, exquisita. El conocimiento de "otras" culturas no tiene por qué ser tildado de neoliberalismo mientras se trate sólo de conocer o compartir productos o tradiciones, sin pasar a relacionarse en lógicas capitalistas, abusivas ni del orden Macro como McCaca )Etiquetas: Bolivia