miércoles, abril 04, 2012

Estás diciendo, 'you could rock my world" o, alopeor, estás diciendo algo diferente y yo, con mis ganas de estar totalemente borrada, medio ebria ,medio loca, medio lo que sea, imagino lo que se me venga. Una canción de rock, un saxofón de fondo, algunas notas de más y todo parece confluir tal y cual alguna vez quise. Estás acá otra vez. Como si fuera la primera. O la última. Quiero verte reír esta vez. Encontrarte más alegre que la anterior, pero no menos cauto, ni menos tú... Más, aun más, tú mismo; con tus ojos, con tu cabeza, con tu silencio -que es aveces risa u aveces puzzles- quiero verte otra vez tú mismo, como si nada hubiese intervenido, mas que un mal momento, un mal augurio, un mal presagio, una mala lectura, un pésimo momento para amar...

lunes, febrero 20, 2012

Me quedé dormida pensando en ti. Mirando el cielo violáceo de esta gran ciudad. Los techos y las paredes roñosas de los edificios de alrededor me observaban como con lástima. El viento tibio calentaba todavía más mi corazón, que me pide siempre algo más, algo peor, algo absurdo. Yo te imaginaba al lado mío, juntitos en la hamaca, con tus ojos negros pegados en los míos miel. Entonces llegué a la conclusión: el verano se acaba y todo sigue como en invierno. 

sábado, junio 11, 2011

Necesito mantener mi cabeza ocupada con algo. Busco libros, publicaciones anarquistas que hablen del mal de la democracia o noticias que me cuenten algo alentador, como que casi todos los colegios en mi país están tomados o que un skater le pegó a un paco, y me tranquilizo. Veo videos, escucho algo de música, me pongo a repasar partes de mis películas favoritas y me imagino que estoy ahí. Después hago algunos clicks: cuenta de Twitter, cuenta de Facebook; comento mi estado de ánimo y luego el estado de las cosas. Pongo algo como: hace falta una cerveza/ un discurso unitario.   

domingo, abril 24, 2011




     "... Quería desunir la vida,
      quería compartir la muerte con la muerte,
      entregar mi corazón vacío a la vida
     borrarlo todo, que no hubiera ni vidrio ni vaho...
      Nada delante, nada detrás, nada entero... "

                                                                                P.É
                                                                  (y George Grosz en la ilustración)

sábado, marzo 12, 2011

Comiendo chocolate, metida en la cama tapada hasta arriba una noche de sábado, escuchando cantar a Arturo Cavero y Oscar Avilés: "llegó el final de nuestra historia/cayó el telón/quién lo diría/seguir así/ya para qué/hacemos bien en terminar/tooodo es en vano". Y un apretón en la garganta producto de un sinfín de lagrimitas que hace la traquea dolorosa. Y el computador inerte iluminando todo como alguien ajeno. Tragicómico. Este es un post poco elegante. Porque ya perdí esa facultad desde que me di cuenta que no sirve de nada la elegancia cuando no se es sincero de aentrso´. Abajo, varias personas tomando vino, escuchando Silvio Rodríguez y algunas declamaciones de poetas raros con túnicas, me llaman para que baje a mirarlos no más y quizás a decir algo como "mañana no va a llover". A esta altura, yo ya voy por Carmencita Lara en un recorrido latinoamericano de la música más cebollenta porque considero que es una noche para estar triste con ganas, sin copete, sin amigxs, sin estúpidas (o no tan estúpidas) distracciones. Vivir el momento de la profundidad, como cuando una ola te da vuelta cuando chicx y en vez de tragar agua y ponerte a bracear como imbécil, te dejas llevar por el movimiento y abres los ojos y puedes ver pasar toda la arena arremolinada. Y resulta ser lindo, aunque después salgas llorando muertx de miedo. Algo así, llorar, llorar, llorar; reír un rato de tanto llorar. Finalmente, las lágrimas se secan, la pena se va, lo malo se aleja. La canción se acaba.


El cuadro: un James Ensor buena onda, pero que para mí sigue siendo perturbador incluso sin calaveras.

domingo, octubre 03, 2010


No sé, ¿será esta ciudad tan llena de convenciones? o quizás sea yo, tan llena de todo- ¿de vida?- y a punto de gritar de la vertiginosa necesidad de vivir este momento. Ni si quiera lo esperé y llegó por sí solo. Ni si quiera debería tener que gritarlo porque ya está aquí y no se va a mover. Espero. Lo retendré si intenta moverse. A fuego. El asunto es que es un domingo espléndido. Y ya es segunda vez que ocurre. Recuerdo entonces aquellos tiempos en que me pegaba escuchando la voz de Charly en Confesiones de Invierno cantando "solamente muero los domingos y los lunes ya me siento bien"... y hasta averigüé- en ese tiempo (y convencida de que no me ocurría sólo a mí)- que existe una suerte de síndrome que le sucede a ciertas personas precisamente el séptimo día de la semana... sí, se llama así tal cual: "Depresión de los domingos"... le pasa a lxs que viven en la ciudad y se angustian porque no escuchan ajetreo en la calle, entonces se siente solxs porque no tienen dónde ir a trabajar o no sé, a mirar personas pasar más estresadas que ellos. Una de aquellas enfermedades modernas y diabólicas. Pero se va, como mucho de lo malo, se va. A eso me refiero. Hoy siento ganas de fumar, jugar con mis gatos, leer un poco sobre lo mismo de siempre, ver ilustraciones, salir a una actividad y volver para comer algo rico y verte dormir. Me dan ganas de escribir en este blog, que creo ya se está volviendo totalmente representativo de ciertos momentos cima (submarina o de montaña) de mi vida y- quién sabe por qué motivo- me interesa subir a la Web. Es como una ventana al mundo, aún consciente de que nadie lo lee y si lo hicieran- a través de esa herramienta "Next Blog", por ejemplo- sólo pensarían quién sabe qué, no me importa. En fin, era esto, un divagar como siempre. Y algunas recomendaciones: miren cuadros de Leonor Finni, es una hermosa; lean poemas de Paul Eluard, es un bello (Tiene los ojos siempre abiertos/me tiene siempre desvelado/ a plena luz sueña sus sueños, que hacen declinar el sol/me hace reír, me hace llorar/ llorar y reír, y hablar sin tener nada que decir). Y, por último, para esta primavera, una buena Báltica helada heladita bajo un árbol y una buena compañía. or buá.


miércoles, junio 23, 2010

Me gusta creer que podré escribir pa rescatar algo positivo, como que en realidad estoy alegre de estar donde estoy, de haber comenzado a querer cosas que antes no entendía, como la lluvia, y que ahora es el momento. Pero este siempre ha sido el desahogo, las ganas de decir incoherencias cuando estoy sola, en la mitad de la noche redactando algo de la Opinión Pública y me aparece esa suerte de vómito literato.. que de academia y pulcritud, nada tiene. Entonces abro el Blogger, el escape, la liberación, la hora de escribir cualquier corriente de conciencia, como que la noche está fría, pero te tengo a mi lado otra vez y te veo el pelo entonces aveces me pregunto qué hay en las cabezas humanas, cabezas de sangre, hueso, cartílago, sinapsis, que hablan y dicen, hablan y dicen, hablan sobre amor y muerte, nobleza y traición, con tanta ligereza, en todas partes, como si las palabras no significaran nada. Después, se olvidan, se guardan (es difícil borrarlas) se van a viajar por el universo o vuelven, vuelven de rodillas, o de la nada, vuelven como una ráfaga y al final, todo tiene que ver (como siempre) con alguna canción, cambia todo cambia, cambia lo superficial, cambia también lo profundo. Pero qué bueno cuando es de a poco, así como aprendiendo, como que siento que la vida pasa lento, como una culebra o un gato que acaricio y se pone de tal modo para que yo pueda agarrarla y en todas partes hay una forma de comprender lo que está pasando, nada es ligero, nada es profundo, la nada es todo y yo soy nada, y uno con el mundo, como una idea desatada que luego se apaga, como un farol que resplandece y se duerme hasta un tiempo indescifrable, lleno de dudas y caminos y apagones y misterios, pero que sin duda se prende sin miedo, se enciende e ilumina , para luego volver a apagarse en otro momento distinto, el tiempo pasa, las palabras se van (de paseo), los sentimientos se transforman y la cabeza queda registrando cada cambio, cada cartílago, hueso, sangre, sinapsis que se hizo y cómo se plasma en la biografía, pero qué grafía.